Carlos Hampton
En este ejemplar de la Dama me he propuesto presentaros una idea que podéis usar como un pequeño rompecabezas o incluso como una idea de promoción. Se trata de un galimatías (más viejo que la mugre), y que muchos seguramente ya conoceréis, pero enfocado de un modo distinto que, como dije antes, puede ayudar a promocionaros.
Me refiero al juego que se hace con un lápiz y una cuerda atada al mismo. La cuerda se ensarta a través de un ojal de la camisa de alguno de nuestros espectadores, para que él o ella intente desenhebrarlo sin dañar la ropa, la cuerda o el lápiz.
He intentado dar con la historia de este puzzle, y lo más antiguo que he logrado encontrar es una referencia en un libro de John Scarne del año 1951, titulado Scarne's Magic Tricks, aunque con toda seguridad por aquel entonces ya era antiguo.
Algunas tiendas lo han comercializado, incluso fabricado en metal y utilizando en lugar de una cuerda una cadena. El caso es que quien no conozca el secreto no logra dar con la solución, por más que se caliente la cabeza.
Hay magos que disfrutan con los puzzles de lo lindo, como por ejemplo mi amigo Pepe Pedrosa, propietario de la tienda Magia Cadabra en Sevilla, que incluso los colecciona. En cambio, yo personalmente no disfruto demasiado con ellos. Os estaréis preguntando entonces que por qué os presento este articulo entonces? Pues porque después de probar esta idea me di cuenta de que a los espectadores suele gustarles, y que a la vez vas a conseguir que se queden con todos tus datos. Dejémonos pues de preámbulos y al lío.
Materiales necesarios
- Varilla de plástico
- Segueta o sierra fina
- Taladro
- Pegatinas
- Cordón fuerte
- Tijeras
Vete a tu zapatería favorita y habla con el dueño o encargado de turno para pedirle tantas varillas como te pueda proporcionar de las que vienen dentro de los zapatos. A modo de aclaración añadiré que esto es una práctica que sólo he visto en las zapaterías españolas: en USA no se suele hacer con la misma frecuencia que en España, así que para nuestros amigos de Latinoamérica no sé si será viable o no. Supongo que más o menos todos conocéis las varillas a las que me refiero: son de plástico y vienen dentro de los zapatos. A veces son negras, aunque la mayoría son blancas. Normalmente las zapaterías suelen tener un montón de ellas que acaban en la basura.
Con la segueta cortaremos las varillas a unos 12 cm. de longitud, y en uno de sus extremos con el taladro y un broca fina haremos un agujero.
En tu imprenta preferida encargarás unas pegatinas de unos 7 cm. de largo con tus datos profesionales. No debe ser demasiado ancha. Es recomendable que esta pegatina sea de las de tipo plastificado, ya que la gente la va a manosear mucho.
 Fig. 1: Varilla ya cortada, taladrada y pegatina con datos
La pegatina la pegaremos centrada en la varilla, de manera que nos queden las puntas de ésta a la vistas. De este modo, tendremos una mini varita mágica que además tiene toda tu información de contacto.
 Fig. 2: Etiqueta pegada en la varilla
Tal como está ahora es más memorable que una simple tarjeta de visita. Sin embargo, para hacer el rompecabezas posible, introduciremos la cuerda a través del agujero. Cortaremos la cuerda y la anudaremos, formando un bucle que será unos 2 cm. más corto que la varita. En otras palabras, una vez atado sobrepasará un poquitín el borde de la pegatina en su lado opuesto. Un poco de expirementacion será necesaria para dar con la medida justa.

Fig. 3: La cuerda en esta foto es un poco corta,
aunque sigue siendo válida para la realización del efecto
Ya está listo el artilugio, así que no os quejaréis de complejidad. Lo único que me queda es despejaros el secreto, y mejor que describir las acciones con muchas palabras incluyo las fotos del proceso paso a paso (Figuras 4 a 8).


Figs. 4, 5, 6, 7, 8: Secuencia a seguir para atar la varita en el ojal
Para liberar la varita atada en el ojal, lo único que tienes que hacer es seguir las fotos en orden inverso.
Yo diría que es buena idea enseñarles el secreto de este rompecabezas a vuestros espectadores por varias razones:
La primera y más importante es por no dejar un mal sabor de boca, y me explico: ya sabéis que muchas veces desgraciadamente se presenta la magia como un reto, en lugar de como un entretenimiento placentero, así que no debemos de utilizar este jueguecillo de esta manera y debemos de evitar por todos los medios el "mira qué listo soy yo y qué tonto eres tú". Revelar este secreto pone a los espectadores de tu lado, y los hace sentir especiales por hacerlos confidentes de algo especial: eso les hará sentir bien, y disfrutarán más con tu actuación.
La segunda razón (por si la primera no te convence, que espero que sí), es que si tus espectadores saben hacer el juego, no creas que van a ir a la imprenta a hacerse una pegatina nueva con su nombre para ponerla sobre la existente. Lo que harán es que utilizarán la que les has dado, de modo que la gente leerá tu nombre y tu información, con lo cual la publicidad aumenta.
En definitiva, espero que después de hacer el juego ofrezcas a tus espectadores la cortesía de revelarles el secreto, diciendo que tú tampoco supiste resolver este calienta cocos.
Nota: Ya que antes hablaba de zapaterías, os diré que suele ser una muy buena fuente para conseguir gomas elásticas, si las pides con respeto.
Espero que os guste, y si tenéis preguntas adicionales podéis exponerlas en el foro. Recordad que podéis mandar vuestras ideas y proyectos para la esquina corta a carlos@damainquieta.com.
Anteriores artículos de La Esquina Corta:
Índice
|
Noticias y Novedades
|
Taller de Pruebas
Errores y Salidas
|
Libros
|
DVDs
|
La Esquina Corta
Foro
|
Chat
|
Fotos para el recuerdo
|
Contacto
|
Números anteriores
|